DE MI VIDA MILITAR,,,. DIOS, PATRIA, FAMILIA

miércoles, 18 de junio de 2008

ESTRELLA DE LOS MARES

Próximo el 16 de Julio,festividad de mi Patrona, recuerdo,como hace ya muchos años, elevé los ojos a Tí, Madre del Monte Carmelo, pidiéndote sentido de responsabilidad frente a mi vocación (razón de mi ser y de mi existir), generosidad de entrega total a España,sin reservas y fidelidad hasta el fin. Quería que mi ánimo, militar y cristiano, fuera de lucha, de combate, una invitación permanente a la superación, a la plenitud de una vida dedicada al servicio de la Patria y de los demás.Estábamos orgullosos de nuestra "raza";la raza de los hijos de Dios y de España que ratificamos tras besar nuestra querida Bandera.Nuestra lengua se manifiesta en mil mociones de voluntad, en luces claras del entendimiento en afectos del corazón, en decisiones de vida recta, de satisfación del deber cumplido. Mi vocación militar,prendida en tierra de María,nació a tu cobijo,amarrada de firme,como desig- nio de Dios que me encendió una luz impulsándome a vivir inténsamente cada momento de mi vida militar.El derrotero del hombre sobre la tierra es milicia,tensión, esfuerzo y lucha. Tú me enseñaste a tener fé.Por difícil y complicado que parezca lo que se nos manda siempre habrá una manera de cumplirlo,sin dejar de aplicar ningún medio por laborioso que resulte. De Tí aprendimos que lo que requiere gran tensión y esfuerzo sostenido es la perseverancia diaria de cumplir bien los deberes del servicio sin permitir la pereza,el aburrimiento o el cansancio. Tú nos enseñaste a saber callar,no juzgar,no criticar y otras veces a comprender,disculpar,saber pasar por alto molestias e incluso injusticias;a corregir sin herir,con exactitud y claridad, a tener una preocupación permanente por motivar la vida de quienes nos rodean para una mejor exigen- cia del cumplimiento de sus responsabilidades. Tú nos has proporcionado fortaleza,virtud que mueve al héroe a dar la vida de una vez,expo- niéndose a supremos peligros en orden a un bien superior o,mejor aun, perseverancia del soldado que va abasteciendo sus vidas con un deber escrupulosamente cumplido,siempre en la brecha, con ánimo valiente y esforzado. Te pedimos valentía ante el dolor y sufrimiento.Reciedumbre como la tuya al pie de la Cruz,ca- mino que nos conduce a Cristo.Al sufrimiento se le acepta con serenidad,con virilidad y garbo mi- litar,que la vida dura es muy saludable para la mente y la formación del carácter y de la voluntad Hombres recios sin miedo al dolor;hombres que saben sufrir callando y no lo comunican para que no les compadezcan.Entrega es reciedumbre.Energía y decisión no son orgullo,sino virilidad.Se hace lo que se debe,cueste lo que cueste,sin escatimar esfuerzos sin vacilar. Nos exigiste alegría.Alegría que no procede del dinero,de una vida cómoda,de la gloria humana que no alcanzaremos.Sus raíces están más hondas,en cosas más nobles; la satistfacción del deber cumplido,el saberse vencer en momentos difíciles,un recio trabajo o el combate esforzado contra ciertos defectos. Tú,nos hicistes responsables,sabiendo aceptar sin excusas ni pretextos las consecuencias buenas o malas que se derivan de nuestro comportamiento. Madre,cada izado de Bandera,alboreando el día militar,pensamos que es una nueva oportuni- dad que Tú nos concedes para enrocar nuestra vocación; que ningún ideal se hace realidad sin sacrificio;que todo lo que sea alejarse de la entrega total al cumplimiento de nuestros deberes de cada momento es acomodar la vocación militar a nuestras propias conveniencias.Somos cons- cientes de que ser militar hasta las últimas consecuencias como gran y precioso don recibido de Dios...¡Vale la pena!. ¡Salve,Estrella de los Mares!. Madre de Dios y Madre de esta familia marinera,que un día te eligió como Capitana fiel,para arribar a puerto seguro.Tus hijos-más gruesos,con abundantes claros y canas en sus cabellos tras muchos años de duro afán,esfuerzo y abnegación,pero con la misma marcialidad y gallardía de siempre- ¿ hemos sabido rendir a nuestra Patria el corazón entero,lo mejor de nuestra existencia o seguimos apegados a nosotros mismos,a nuestra comodidad,a nuestro amor propio convirtiendo nuestra profesión en simple quehacer rutinario?. María,bajo tu estela navegaremos siempre con vientos propicios.

6 comentarios:

Terly dijo...

Hola Julio.
Han tenido que pasar muchos años para poder gozar de palabras tan sentidas tan cristianas y tan patriotas como las que has vertido en este post. Al leerlas parece como si un soplo de vientos favorables hubiera hinchado mis velas.
Me gusta la milicia sin ser militar. Amo profundamente a España de la que desgraciadamente cada vez va quedando menos como concepto de una sola patria. Amo a nuestra bandera y nuestro himno. Aun sin ser militar, He tenido un tío carnal, Teniente General y Capitán General de Cataluña por varios años, Dos primos Generales, Un tío capitán fusilado por los rojos en Mahón, me casé con una italiana, hoy mi amada esposa, cuyo padre fue hundido con el barco que comandaba en aguas del mediterráneo en la segunda guerra mundial y por si fuera poco, soy descendiente directo del General Espartero. Todo esto te lo explico para hacerte comprender por que mi profundo amor a España.
Perdona que me haya extendido pero me ha embriagado tu post.
Un abrazo cordial.

Militos dijo...

Julio: muy bonito y emotivo este post, pero creo que se te ha olvidado algo, como dar gracias a tu patrona por cuidar, tan extraordinariamente, de tu mujer y tus hijos durante tus frecuentes y prolongadas ausencias por exigencias del servicio a la Patria.
Que Ella conserve tan vivo tu espíritu militar y patriótico.
Un beso efusivo

Hispanicus dijo...

Los militares de vocación, son una raza aparte, hombres con mayúsculas, dignos de ejemplo y eso lo se a ciencia cierta pues mi padre lo es y he vivido con el la mayor parte de mi vida, lo he visto en todas las situaciones y se como ha reaccionado, no encuentro mejor ejemplo que el suyo y es en quien me fijo para quizá algun dia ser solo la mitad de bueno que el.

Esto solo lo puede comprender quien sea militar de vocación, (militar de verdad, no todo el que viste el uniforme es para mi militar, ser militar es algo más.) y los que hemos tenido la suerte de ser parte de su familia como es mi caso o amigos verdaderos.

Por eso este comentario me ha llegado al alma, aun sin ser militar, corre por mis venas sangre de un verdadero español, al punto de emocionarme como el que más al leer palabras tan bonitas e intensas.

No soy militar, pero ojalá algun dia alguno de mis hijos se decida por la profesión de su abuelo, ese día será un dia grande en mi vida.

¡Viva el ejército español!

Julio dijo...

Muchas gracias terly,muchas gracias
hispánicus;lo auténticamente impor-
tante es querer y venerar a nuestra
Patria hasta las últimas consecuen-
cias.Cada día que amanece es un re-
galo de nuestro Señor y Dios que merece la pena vivir,como reto a
nuestra valía y vocación de cris-
tianos.Para tí, Militos querida,que
tantos años me soportaste,un Tango
Azul con toda mi entrega.No me fal-
tes nunca.No podría soportarlo.

Militos dijo...

Julio: aprovechando tu ausencia te he regalado un premio-Mimo, que tanto te gustan, no los premios sino los mimos.
cuando vuelvas pasa por mi blog para recogerlo.
Un beso y felicidades

CHARLIE dijo...

El amor a nuestra amada Patria ni sabe ni entiende de todo aquello que no sea que desde el lugar que cada uno ocupamos amarla y servirla.
Continua Julio alumbrando con tu Faro para demostrarnos como lo explicas tu lo sencillo que es cumplir que para con España.

Entra quién puede, no quién quiere. Saber Vencer, Saber Morir Siempre.

Buenas y Muchas Millas Siempre en Moto.